Si has hecho cualquier ejercicio de armonía a cuatro voces, las quintas paralelas son probablemente el primer error que te han marcado en rojo. Son el error más frecuente en los exámenes de armonía y uno de los más difíciles de detectar a simple vista. Esta guía explica exactamente qué son, por qué están prohibidas y las tres estrategias concretas para evitarlas.
1 ¿Qué son exactamente las quintas paralelas?
Definición: las quintas paralelas ocurren cuando dos voces se mueven en la misma dirección (ambas suben o ambas bajan) y forman el intervalo de quinta justa en dos acordes consecutivos.
El intervalo de quinta justa mide exactamente 7 semitonos: Do-Sol, Re-La, Mi-Si, Fa-Do, Sol-Re, La-Mi, Si-Fa# (en tonalidades mayores). Solo estas quintas justas están prohibidas en su forma paralela.
Un ejemplo concreto: en Do mayor, si el Bajo va de Do a Re y el Tenor va de Sol a La simultáneamente (ambos subiendo un tono), tienes quintas paralelas: la quinta Do-Sol se convierte en Re-La, moviéndose en la misma dirección.
2 Por qué están prohibidas
La prohibición no es arbitraria. Tiene una razón acústica y una razón compositiva:
- Acústica: la quinta justa es el intervalo consonante más fuerte después de la octava. Cuando dos voces se mueven manteniendo esa relación, la voz inferior "arrastra" acústicamente a la superior. Suenan como una sola voz engrosada, no como dos líneas independientes.
- Compositiva: la armonía tonal busca que cada voz tenga identidad propia. Las quintas paralelas colapsan esa independencia y el resultado es monótono y pobremente escrito.
Importante: solo están prohibidas las quintas justas paralelas. Las quintas disminuidas paralelas (por ejemplo Si-Fa → La-Mi en Do mayor) son perfectamente aceptables. Comprueba siempre si la quinta es justa antes de marcarla como error.
3 Las 3 estrategias para evitarlas
Estrategia 1 — Movimiento contrario
Si una voz sube, mueve la otra hacia abajo. El movimiento contrario hace matemáticamente imposible crear quintas paralelas porque los intervalos cambian de especie automáticamente. Es la solución más elegante y la que más usan los buenos armónicos.
Estrategia 2 — Movimiento oblicuo (nota común)
Cuando dos acordes comparten una nota, mantén esa nota estática en la misma voz mientras la otra se mueve. Por ejemplo, entre I (Do-Mi-Sol) y V (Sol-Si-Re) en Do mayor, el Sol es nota común: si lo mantienes en el Tenor mientras el Bajo baja de Do a Sol (o sube a Sol), no hay quintas paralelas.
Estrategia 3 — Cambiar la disposición del acorde
A veces las quintas paralelas provienen de una mala distribución de las voces. Cambia qué voz lleva la fundamental, la tercera o la quinta del acorde. Si el problema está entre Tenor y Bajo, prueba a llevar la quinta al Tenor y la fundamental al Bajo en posición diferente.
4 Cómo detectarlas antes de que las marque el corrector
El truco es revisar cada par de acordes consecutivos de forma sistemática, no de forma global. Para cada transición:
- Escribe el intervalo entre S-A, A-T, T-B y S-T en el primer acorde.
- Escribe el mismo intervalo en el segundo acorde.
- Si el intervalo es quinta justa en ambos y las voces se movieron en la misma dirección: tienes quintas paralelas.
Las quintas más fáciles de detectar son las que involucran el Bajo: como es la voz más grave y su movimiento es más pronunciado, los intervalos se oyen con más claridad. Las más difíciles son las de voces intermedias (A-T), que quedan ocultas en el interior de la textura.